Los ataques cibernéticos son cada vez más comunes en Brasil

Al contrario de lo que se puede imaginar, los ataques cibernéticos no solo apuntan a empresas de gran porte. También alcanzan a las medianas y pequeñas, que en general están menos preparadas para responder

Además, los informes de inteligencia de amenazas describen un escenario en movimiento constante. Actualmente, la seguridad cibernética es un rompecabezas difícil de resolver para la mayoría de las organizaciones. Al fin y al cabo, las tácticas de los criminales cambian de un trimestre a otro. Por lo tanto, los ataques cibernéticos exigen atención continua, sin importar el segmento.

En la práctica, vale recordar que esta preocupación no se dirige solo a las compañías de gran porte. Del mismo modo, alcanza a organizaciones públicas, ONG e instituciones financieras. Las pequeñas y medianas, además, aparecen cada vez más en la mira. Al fin y al cabo, cuando se trata de ciberataques, nadie tiene inmunidad garantizada.

Por eso, el riesgo para las pymes merece atención. En general, cuentan con menos capas de defensa y menos gente dedicada a la seguridad. Como resultado, un solo incidente puede comprometer toda la operación. Además, el costo de recuperación pesa mucho más en la caja de una empresa pequeña. 

En resumen, los organismos públicos y las grandes empresas suelen sobrevivir a un ciberataque. Para una pyme, sin embargo, el mismo evento puede cerrar el negocio. Por eso, la fluidez de las amenazas modernas exige revisar el enfoque de ciberseguridad con frecuencia. Así, la protección deja de ser un proyecto puntual y se vuelve rutina.

Más recursos fluyendo para frenar los ataques cibernéticos

Este escenario aumenta la preocupación de las empresas y destina más recursos a la ciberseguridad. Ya en 2022, en la Global Digital Trust Insights desarrollada por PwC, el 77% de los ejecutivos brasileños veía a las organizaciones como “demasiado complejas” para ser protegidas. Desde entonces, la complejidad solo creció. Al fin y al cabo, la nube, el SaaS y el trabajo híbrido ampliaron la superficie expuesta.

Del mismo modo, el presupuesto de seguridad siguió en alza año tras año. Sin embargo, gastar más no significa proteger mejor. En muchos casos, las herramientas se superponen y nadie las opera todas. Por lo tanto, conviene priorizar cobertura real en vez de cantidad de licencias.

Como resultado, parte de esos recursos se desperdicia por la complejidad de las organizaciones. Muchas empresas compraron productos sin evaluar su seguridad. Tampoco garantizaron que el área de TI tuviera un papel estratégico en la organización. Otras desconocen incluso sus activos de TI. Así, se vuelven poco productivas y más expuestas.

Mientras tanto, otro error recurrente es separar el riesgo corporativo del riesgo cibernético. Como resultado, el plan de respuesta a crisis nace incompleto.

¿Cuáles son los sectores que más sufren?

Un informe de IBM relevó las diez áreas más atacadas en América Latina. Mira, a continuación, la variación registrada entre 2021 y 2020:

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Finalmente, lo que ya llamaba la atención en aquel período era el liderazgo de la manufactura. Ese patrón, además, se mantuvo en los años siguientes. Una investigación de McKinsey mostró que el sector de energía también puede verse afectado en varios frentes. Eso incluye la generación, la transmisión y la distribución, con efectos devastadores.

Además, Light, por ejemplo, fue víctima de un ataque de ransomware en 2020. Casos así, sin embargo, ya no son excepción en la infraestructura crítica.

Los ataques cibernéticos más comunes

En la práctica, algunos patrones se repiten en el mercado brasileño. A continuación, mira los que más pesan hoy en las investigaciones de incidentes:

Los ataques más comunes, uno por uno

– Herramientas legítimas usadas en tu contra – Cobalt Strike nació como recurso de prueba de seguridad. Sin embargo, tras su filtración, se volvió un arma común entre criminales. Hoy ocurre lo mismo con el software de acceso remoto y los scripts nativos del sistema.

Además, los atacantes alojan su propia infraestructura en proveedores de nube legítimos. Así, esconden el tráfico malicioso dentro del tráfico normal. Como resultado, el bloqueo automatizado por reputación de dominio pierde eficacia. Por lo tanto, la detección debe mirar el comportamiento, y no solo la dirección.

De la cadena de suministro al rescate

– Ataques a la cadena de suministro – Este enfoque sigue vigente porque amplía el resultado del criminal. Al fin y al cabo, comprometer a un proveedor suele superar con creces el ataque a una víctima aislada.

La lógica es simple. Al comprometer un producto, como un sistema de gestión, el intruso alcanza a toda la base de clientes. Por eso, conviene adoptar medidas para reducir el riesgo ligado a proveedores y terceros. Eso incluye a los de soluciones tecnológicas. Además, esos intentos ocurren con servicios de diferentes áreas, incluso en los provistos por la nube.

– Ransomware como servicio (RaaS) – El modelo de negocio del secuestro de datos cambió. Actualmente, grupos especializados alquilan el malware a afiliados que ejecutan el ataque. Además, la doble extorsión se volvió estándar: los datos se cifran y también se copian. Luego, el criminal amenaza con publicarlos. Por eso, tener respaldo ya no alcanza como respuesta.

– Robo de identidad y secuestro de sesión – Los infostealers recolectan contraseñas, tokens y cookies de sesión. Con una cookie válida, el criminal entra al entorno de nube sin escribir contraseña. Además, el phishing potenciado por IA generativa volvió los señuelos mucho más convincentes. Al fin y al cabo, los mensajes ya no traen errores evidentes de redacción.

Buenas prácticas corporativas

Por eso, algunos cuidados reducen bastante la exposición de la empresa a ataques cibernéticos. Mira algunas recomendaciones prácticas:

– Actuación conjunta del CEO, los responsables de finanzas y de seguridad para garantizar un presupuesto orientado a la protección cibernética.

– Construye una base sólida de gobernanza de datos. Al fin y al cabo, la LGPD brasileña rige desde 2020 y la ANPD ya aplica sanciones.

– Adopta MFA resistente al phishing, con llaves FIDO2 o passkeys, en los accesos críticos. Además, monitorea las sesiones de nube para detectar el uso de un token robado.

– Analiza y cuantifica el riesgo cibernético junto al riesgo corporativo. Después, simplifica lo que sea posible en el modelo de negocios.

Del mismo modo, conoce las soluciones de seguridad ofrecidas por Inove Solutions. Así reduces los riesgos a los que tu empresa está expuesta.