6 tecnologías para pequeñas empresas que impulsan tu negocio

Descubre qué tecnologías para pequeñas empresas rinden hoy, con implantación
rápida. Además, entiende cómo los ajustes en la operación del área de TI pueden apalancar tu negocio

El 99% de las empresas de Brasil son de pequeño porte, de acuerdo con el Sebrae. Se trata del Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas. Ese grupo reúne cerca de 18,5 millones de negocios. Además, responde por el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. También genera el 72% de todos los empleos formales directos creados.

Además, entendamos los perfiles de negocios considerados de pequeño porte:

– Son 11,5 millones de microemprendedores individuales (MEI), cuyos ingresos brutos anuales no deben superar los R$ 81 mil.

– Las microempresas (ME) totalizan aproximadamente 6 millones de negocios. Sus ingresos brutos anuales no deben superar los R$ 360 mil.

– Las empresas de pequeño porte (EPP) suman 1 millón de negocios. Su facturación debe ser variable entre 360 mil y R$ 4,8 millones.

Por lo tanto, cuando se habla de tecnologías para pequeñas empresas, el alcance es amplio. No se piensa solo en negocios familiares, con pocos colaboradores. Organizaciones de perfiles muy distintos encajan en el concepto de ME y EPP. En la práctica, el recurso más escaso suele ser el tiempo del equipo. Por eso, cada herramienta tiene que dar resultado rápido.

Un nuevo contexto

En la práctica, el escenario cambió de nivel en los últimos años. Para dar solo un ejemplo, mira el Pix. Se consolidó como el método de pago más usado en Brasil, según el Banco Central. Además, hoy cubre cobro recurrente y conciliación automática. Es decir, quien no adaptó el checkout ya quedó atrás, sea B2B o B2C.

Sin embargo, ese mismo frente tecnológico elevó los riesgos. Al fin y al cabo, la competencia ya no se restringe a la misma ciudad. Además, estafas, fraudes y fugas de datos golpean a negocios de cualquier tamaño. La ley brasileña de protección de datos ya opera con fiscalización y sanciones. Por lo tanto, seguridad y privacidad son un costo básico de operar.

Por eso, las tecnologías para pequeñas empresas valen más que una lista de herramientas. Hay que seguir los cambios del mercado y la exigencia del consumidor. El objetivo es doble: optimizar lo que ya existe y probar lo nuevo. Como resultado, los dos frentes deben avanzar juntos.

Tecnologías para pequeñas empresas: la importancia de los procesos

Sin embargo, la tecnología de forma aislada está lejos de ser sinónimo de éxito. El área de TI necesita incorporarse a los procesos de decisión de la empresa, es decir, volverse estratégica. Cuanto más cerca del negocio, mayor la chance de resolver el dolor correcto. Además, se ve mejor qué vuelve viable cada proyecto y cómo reducir costos.

Como resultado, la tecnología gana un papel estratégico en estos negocios desde varias ópticas. Por ejemplo, libera al equipo para concentrarse en su core business, sea cual sea.

Mientras tanto, buena parte de las cuestiones es de proceso y no de herramienta. Vale mirar la arquitectura orientada a servicios (SOA, por su sigla en inglés) y el flujo de trabajo. Por eso, además de las tecnologías mencionadas, deja espacio para la experimentación. Los métodos ágiles sacan lo mejor de la tecnología y de las personas de forma simultánea.

Las seis tecnologías, en la práctica

1) Nube y SaaS de gestión – Mantener servidor propio y software “on premise” dejó de tener sentido para la mayoría. Las pequeñas empresas contratan software como servicio, por suscripción. Así, no hay instalación local ni proyecto largo de implantación. Además, el costo se vuelve una mensualidad previsible que escala con la demanda.

La pandemia aceleró esa migración, pero el debate actual es otro. El trabajo híbrido ya es rutina. Por lo tanto, lo que pesa hoy es la gobernanza: quién accede a qué, a qué costo y con qué respaldo.

2) IA generativa por suscripción – La IA generativa salió del laboratorio y llegó a las herramientas del día a día. Ya viene incorporada en atención, marketing y rutina administrativa. Una empresa pequeña usa IA para responder clientes, redactar propuestas y resumir correos. Además, el modelo por suscripción evita una inversión inicial alta.

En resumen, empieza por las tareas de texto repetitivo y de bajo riesgo. Luego, revisa siempre la salida antes de enviarla al cliente. En la práctica, define también qué no puede pegarse en una herramienta de IA. Es decir, los datos personales y los contratos piden una regla clara.

Datos, low-code y pagos

3) Análisis de datos – Un paso después de centralizar la información llega el análisis de datos. Con la plataforma adecuada, se evalúa margen, rotación de inventario y costo de adquisición de clientes. Hoy las herramientas de BI ya responden preguntas en lenguaje natural. Sin embargo, el resultado solo sirve si el catálogo de datos está limpio.

De hecho, en este artículo, presentamos cómo funciona el uso intensivo de datos en las empresas farmacéuticas.

4) Low-code y automatización – Las plataformas low-code maduraron y ya corren en producción. Con ellas, el propio equipo arma aprobaciones, formularios e integraciones. Por lo tanto, no hace falta un equipo de TI dedicado para automatizar un proceso. Un ejemplo viable es emitir y archivar facturas sin digitación manual.

Además, la automatización devuelve horas de trabajo repetitivo al equipo. Primero, elige el proceso que más tiempo consume. Luego, mide la ganancia antes de expandir.

5) Pix y cobro digital – El Pix se consolidó como medio de cobro en el comercio y en el B2B. Cuesta menos que la tarjeta y liquida al instante. Además, el Pix automático ya atiende suscripciones y mensualidades. En la práctica, conciliar pedido y cobro de forma automática reduce errores en finanzas.

En la práctica, revisa las tarifas que pagas hoy en cada canal de venta. Luego, compáralas con el costo del Pix y ajusta tus reglas de cobro.

Seguridad, privacidad y por dónde empezar

6) Seguridad gestionada y privacidad – El antivirus por sí solo ya no protege a nadie. La base hoy es MFA en todos los accesos, respaldo probado y antimalware gestionado. Además, ese paquete ya existe en modelo de servicio, con precio por usuario. La ley de protección de datos es una obligación práctica, no un aviso en el pie del sitio.

Por eso, empieza por el proceso que más duele y resuelve uno a la vez. Otros dos frentes complementan bien ese camino. El primero es el marketing digital con automatización de campañas. El segundo es la atención unificada, con chatbot o IA en todos los canales.

Entonces, ¿cuáles de estas tecnologías ya están integradas a tu negocio? ¿No sabes cómo empezar esta innovación? ¡Descubre cómo Inove Solutions puede ayudarte en este desafío!