Conozca los tipos de RPA que existen en el mercado

La automatización de procesos (RPA) puede ser asistida, no asistida o híbrida.
Conozca los tipos de RPA que existen y cómo evaluar cuál es el más adecuado para su negocio

Además, una investigación realizada por la consultora Deloitte mostró un panorama claro. Las organizaciones que invertían en la tecnología RPA cosechaban diversos beneficios. Por ejemplo, el 92% mencionó un aumento del compliance y el 90% una evolución de la precisión. Del mismo modo, el 86% señaló un crecimiento de la productividad y el 59% una reducción de costos. En el último artículo del blog, presentamos diez ventajas de la adopción de esta tecnología.

En la práctica, la tecnología orientada a la automatización de procesos se conoce como RPA. Sin embargo, existen diversos tipos de RPA y de plataformas en el mercado, con sus aplicaciones más efectivas. Antes de presentar los modelos, entendamos cómo funciona la RPA.

Por eso, a pesar del nombre Robotic Process Automatization, no hay ningún tipo de robot involucrado en las tareas. Además, no existe alguna manifestación física de la tecnología, como se suele imaginar en las películas de ciencia ficción. En la práctica, la RPA es un software de computadora, programado para replicar tareas repetitivas de forma automatizada.

Dónde se puede aplicar la RPA

Su aplicación puede darse en las áreas más variadas:

– Atención al cliente;

– Compliance y prevención de fraudes;

– Onboarding de clientes o colaboradores;

– Compras;

– Facturación;

– Migración e ingreso de datos;

– Validación y análisis de datos;

– Automatización de pagos;

– Control y actualización de inventario;

Automatización con y sin habilidades cognitivas

Del mismo modo, es necesario entender un punto sobre las tareas anteriores. La tecnología RPA puede interpretarse como no cognitiva. Por ejemplo, programaciones orientadas a resolver tareas repetitivas, validación de datos, copia de carpetas o guardado automático. Una macro dentro de una planilla puede tener esta funcionalidad. De hecho, automatiza algo de forma simple y eficiente, pero mantiene la seguridad.

Como resultado, los tipos de RPA con habilidades cognitivas suelen involucrar otras tecnologías. Por ejemplo, Machine Learning, Optical Character Recognition (OCP) o Natural Language Processing (NLP). Estas son menos evolucionadas que lo visto en relación con ChatGPT o Bard. En general, se relacionan con automatizaciones que involucran una multiplicidad de sistemas. Además, logran reproducir un comportamiento humano de forma simple.

Mientras tanto, en esos casos, son capaces de realizar actividades más complejas. Por ejemplo, la atención al consumidor vía chatbot. Del mismo modo, la aprobación de un cliente con base en sus datos e imagen para instituciones financieras. Existen, además, otras diversas posibilidades.

Los tipos de RPA existentes en el mercado

En resumen, estos programas pueden moldearse para tareas menos o más avanzadas. Además, se dividen según cómo los softwares realizan la automatización. Hay modelos que se asemejan más a una especie de asistente de la fuerza de trabajo humana. Mientras tanto, otros realizan las tareas sin ese tipo de apoyo. De hecho, actúan con total autonomía dentro de lo que fueron programados.

Automatización asistida

Hablamos de actividades que la tecnología RPA puede realizar de forma más eficiente, pero que todavía demandan intervención humana. Es posible que haya diversos bots trabajando de manera secundaria junto con una persona. Por eso, cuando sea necesario, el colaborador debe intervenir para que el trabajo continúe.

Al fin y al cabo, este tipo de RPA tiene un área común de uso. De hecho, se aplica mucho en la atención al consumidor. Es posible usar un chatbot u otro modelo para resolver las cuestiones más recurrentes. Por ejemplo, solicitudes de duplicados o dudas comunes. Sin embargo, conviene tener un sistema de alerta para los casos que escapen del estándar. En ese sentido, exigen una mirada más atenta de un colaborador.

Además, es posible configurar este tipo de RPA para que emita alertas a las personas. De este modo, pide asistencia ante una situación que demande la toma de decisión humana.

Automatización no asistida

En la práctica, en este caso, los flujos de procesos no exigen ningún tipo de intervención humana. Es decir, la tecnología trabajará de forma autónoma y aislada. Además, no hay preocupación por errores derivados del trabajo repetitivo.

Por eso, es común el uso de este tipo de tecnología en el llenado de documentos fiscales. Del mismo modo, sirve para el procesamiento de facturas o el ingreso de datos sobre un negocio. Son solo algunos ejemplos. Por supuesto, la automatización de la RPA sigue una programación. Además, esa programación puede ajustarse de acuerdo con la necesidad.

Incluir nuevas tareas, modificar prioridades e incorporar nuevos formatos de intervención están entre las posibilidades de la programación.

RPA híbrida

Del mismo modo, se trata de un modelo híbrido. En la práctica, suma las características de la automatización asistida y la no asistida. Por ejemplo, una empresa puede usar una RPA no asistida para recolectar datos del fisco y de clientes. Además, el software llena y organiza las facturas. Sin embargo, la empresa prefiere la intervención humana antes de enviarlas. En ese sentido, esa verificación minimiza los riesgos de compliance involucrados.

¿Qué evaluar al momento de definir la RPA?

Algunos consejos para optar por una automatización asistida:

– ¿Las tareas necesitan interacción humana? En el caso de un servicio de atención al cliente, la fuerza de trabajo humana marca la diferencia. De hecho, resuelve problemas que la tecnología RPA no lograría de forma aislada. Como resultado, los clientes quedan más satisfechos. 

– El foco está en ampliar el desempeño de los colaboradores. Una persona del área fiscal deja de tener la obligación de llenar documentos fiscales. Como resultado, se concentra en verificar la información y actuar de forma más estratégica.

– Un período de transición: en muchos casos, los colaboradores pueden tener algún tipo de resistencia a la tecnología. La automatización asistida puede servir como una especie de rito de paso antes de avanzar hacia un enfoque más avanzado.

Mientras tanto, para la automatización no asistida, algunas sugerencias son:

– Tareas totalmente estructuradas y completamente diseñadas. En este caso, la organización ya conoce todos los procesos y sabe que no existirán desvíos de ruta relacionados.

– Actividades relacionadas con el procesamiento de datos. Cuando se trata de esta área, los errores humanos pueden llevar a consecuencias desastrosas. Sobre todo, cuando se piensa en tomas de decisión más asertivas e inteligentes. Por eso, se recomienda que la recolección, la distribución y la verificación de datos sean totalmente automatizadas.

¿Está interesado en implementar una estructura de RPA en su organización? ¿Tiene dudas sobre cómo hacerlo? ¿Cuál de los tipos de RPA sería el más adecuado para la realidad de su negocio?  

En resumen, ¡conozca las soluciones de Inove Solutions! Ellas contribuyen a que su negocio sea más eficiente e inteligente.