Diagnóstico de TI: enfoque su equipo en acciones de alto valor
El diagnóstico de TI en empresas, realizado por una organización externa, ayuda a encontrar las limitaciones del negocio e indica soluciones potenciales
El diagnóstico de TI en empresas es el punto de partida. Con él, el equipo se enfoca en lo que realmente genera valor. Además, vea cómo funciona, qué entrega y dónde entra la automatización.
Una investigación realizada por la consultora McKinsey mapeó los objetivos de TI de las organizaciones. El primero es potenciar la arquitectura de TI. Además, aparecen la digitalización y la experiencia del usuario. También se destacan escalar datos, analytics e inteligencia artificial. Por último, rediseñar la estructura de TI y modificar la forma de entrega de servicios. En la práctica, esa agenda sigue vigente hoy.
Además, en un artículo publicado en su blog, la propia McKinsey ya señalaba algunas barreras en 2019. Ellas van desde la falta de talento hasta las alianzas débiles. Otra barrera es la falta de interacción entre el equipo de TI y el resto del negocio. “Superar estas cuestiones exigirá capacitar a las personas, reiniciar la cultura, formar relaciones de TI más cercanas y medir con rigor el valor de la TI”, dice. Por lo tanto, el cuello de botella sigue siendo de gestión, no de herramienta.
En la práctica, muchas organizaciones ni siquiera identifican sus limitaciones actuales. Tampoco saben lo que habría que hacer para alcanzar esos propósitos. Ante esta realidad, realizar un diagnóstico de TI es un camino importante. La pandemia fue el hito que empujó a muchas empresas hacia una transformación digital no planificada. Años después, esa deuda técnica todavía aparece en entornos de nube mal gobernados.
Por eso, en este sentido, vale contar con un apoyo externo, como un diagnóstico de TI en empresas. Así la organización encuentra sus limitaciones. Además, evoluciona con acciones de alto valor para el negocio, tangibles e intangibles. Así, un buen análisis de la TI empresarial logra evaluar varios puntos. La base son los pilares esenciales de la arquitectura de TI:
Los frentes que evalúa el diagnóstico de TI
Optimización de storage – Ayuda a monitorear y controlar la evolución del uso de datos dentro de las organizaciones.
Del mismo modo, desempeño de backup – Los ataques cibernéticos y el ransomware son parte de la rutina. Por lo tanto, hace falta un plan de recuperación probado y con tiempo de restauración conocido.
Como resultado, optimización de infraestructura – Contribuye a identificar los activos y recursos tecnológicos ya existentes. Además, hoy el inventario y el CMDB se alimentan de forma automática.
Mientras tanto, estructura de redes – Identifica activos y recursos orientados a la conectividad de los procesos.
En resumen, optimización y desempeño – Actúa en los procesos organizacionales. El foco está en la cadena de valor y los indicadores de desempeño. Además, la IA ayuda a analizar incidentes recurrentes e indicar la causa raíz.
Integración de sistemas – Opera en integraciones sistémicas, con foco en la estabilidad y el desempeño. Eso es fundamental en una cultura de datos que trabaja con diferentes sistemas.
Asimismo, calidad de los desarrollos – Evalúa el entorno de desarrollo de software y su calidad técnica. Además, actúa en aspectos de seguridad, desempeño y estabilidad.
Además, seguridad de la información – Contribuye a la visibilidad y la preservación de datos críticos. En la práctica, abarca la seguridad física y la lógica, con zero trust en el radar.
En la práctica, desempeño de bases de datos – Busca identificar fallas, minimizar riesgos y aumentar la estabilidad.
Por eso, business intelligence – Actúa en la búsqueda de inconsistencias de datos. Ellas pueden interferir en la toma de decisiones fundamentadas por los gestores.
¿De qué manera el diagnóstico de TI en empresas genera valor?
Del mismo modo, la lista anterior da una visión completa. Así la organización identifica sus puntos débiles y fuertes. Además, se enfoca en las mejoras y en las inversiones necesarias. Luego, el relevamiento define qué conviene automatizar primero. Estos cambios pueden exigir contratación, capacitación de colaboradores o adquisición de servicios.
Como resultado, otra ventaja percibida en la mayoría de los negocios tiene que ver con el costo. El análisis 360º de todos los productos permite identificar operaciones innecesarias o que se superponen. En la práctica, el FinOps expone el costo de nube por área y por producto. Por lo tanto, el prorrateo deja de ser estimación y se vuelve decisión. Además, la empresa puede invertir para reducir vulnerabilidades y evitar daños a su imagen.
Mientras tanto, un diagnóstico de TI en empresas también se traduce en beneficios. Muchas veces, ni siquiera son percibidos por los gestores, tales como:
En resumen, más tiempo para actividades estratégicas – La TI deja de ser una preocupación. Así la organización puede enfocarse en cuestiones estratégicas. Por ejemplo, la fidelización de clientes y la mejora de servicios. Además, hay más calidad de atención, entre otros puntos.
Eliminación de actividades repetitivas – Las plataformas low-code ya están maduras y corren en producción. Del mismo modo, la automatización saca el trabajo repetitivo de la fila del equipo técnico. De esta forma, las personas pueden dedicarse a otras actividades más importantes para el negocio.
Asimismo, colaboradores más enfocados – Los equipos internos pueden concentrarse en la resolución de problemas más complejos. Al fin y al cabo, la TI deja de ser una barrera. Eso vale sobre todo para los pequeños problemas que consumen tiempo e interfieren en el desempeño global.
Además, mayor intercambio de información – La organización de los sistemas y el mapeo de procesos ayudan. Así crece el intercambio de información entre departamentos. Como resultado, se generan nuevos insights. Además, aumenta la capacidad de resolver problemas complejos.
7 ventajas de un diagnóstico de TI en empresas
1) Seguridad – Identificación de vulnerabilidades y de mejoras en esta área. Eso importa aún más con la regulación de datos ya fiscalizada y el zero trust como estándar.
2) Reducción de riesgos – Contribuye a crear un plan de backup para el caso de ataques. Además, actúa de forma preventiva para identificar los principales riesgos del negocio.
3) Desempeño – Ayuda a encontrar los eslabones débiles entre sistemas, conectividad e infraestructura. Además, la observabilidad correlaciona logs, métricas y trazas para acelerar el análisis.
4) Aumento de la productividad – Con la optimización del desempeño, la productividad tiende a expandirse. Al fin y al cabo, también hay una reorganización del flujo de procesos.
5) Reducción de costos – No todas las soluciones de TI son necesarias para un negocio. El diagnóstico ayuda a tener una visión clara de las alianzas y servicios realmente usados. También identifica los de bajo retorno de inversión, incluso en otras áreas, como la logística.
6) Imagen del negocio – Al no estar expuestas a riesgos, las corporaciones preservan su imagen. Eso vale ante el cliente final y los proveedores. Además, es positivo para los negocios: un beneficio intangible importante.
7) Madurez de la TI – La evolución del uso de herramientas es un proceso continuo. En muchas empresas, ocurre poco a poco. El diagnóstico contribuye a identificar cuál es esa etapa. Además, muestra qué debe hacerse para aumentar esa madurez, que no llega de la noche a la mañana.
En la práctica, la propia investigación de McKinsey divide a las empresas en cinco niveles de madurez. De las menos a las más avanzadas, las primeras etapas serían: predigital y adoptando programas piloto. Después vienen “usinas digitales”, integrada digitalmente y totalmente digital.