Nube verde: cómo migrar al cloud ayuda a reducir la emisión de carbono

El sector de TI debe probar la reducción de consumo, no solo prometerla. Por eso, la nube verde dejó el discurso y pasó a la métrica: informes de emisión, PUE y elección de región por la matriz energética

Además, buena parte de las grandes empresas globales ya reporta sus propios impactos ambientales. Cada segmento tiene exigencias propias, incluido el de Tecnología de la Información y Comunicación (TIC). Los cambios vienen de la regulación, de los inversores y de los clientes. Además, el dato debe ser auditable. Como resultado, la nube verde entra en la agenda de TI.

En la práctica, el Boston Consulting Group dimensionó el problema en un estudio de 2021. Según aquella investigación, el sector de TI responde por entre el 3% y el 4% de las emisiones totales de CO2. Es decir, el doble del sector de la aviación. Sin medidas, ese porcentaje podría alcanzar el 14% en 2040. Sin embargo, desde entonces apareció un factor nuevo. Las cargas de IA generativa elevaron la demanda de energía de los data centers.

Por eso, vale citar un estudio de la consultora Allied Market Research sobre el segmento de data center. Proyectó un salto de US$ 187,3 mil millones en 2020 a US$ 517,1 mil millones en 2030. Se trata de un crecimiento anual estimado del 10,5%. Sin embargo, el punto central no es el tamaño del mercado. El punto es la energía gastada por carga procesada. Justamente ahí la nube verde necesita mostrar números.

Qué es la nube verde

Se trata de reducir el impacto ambiental del sector con datos medibles. El foco principal está en el consumo eléctrico y en la eficiencia del data center. Por eso, el indicador de referencia es el PUE. Este compara la energía total del sitio con la energía útil de TI. Además, el origen de la electricidad pesa tanto como el volumen consumido.

Del mismo modo, en este camino, algunas vías ya se volvieron estándar. La primera es la infraestructura como servicio (IaaS), que retira los data centers de las oficinas. La segunda son las migraciones a servicios totalmente en la nube. Otra vía es la logística inversa de los componentes de TI. En la práctica, solo funciona con un inventario siempre actualizado.

Como resultado, la IaaS evita la sobrecarga y la capacidad ociosa. Al fin y al cabo, la contratación acompaña la demanda real. Además, el rightsizing y el apagado de recursos parados recortan costo y emisión a la vez. Es decir, FinOps y sustentabilidad caminan juntos.

El camino verde hacia el futuro

Mientras tanto, las empresas de TI siguen migrando data centers a las nubes públicas. Una estimación de Accenture señaló una reducción posible de 59 millones de toneladas de CO2. Es el equivalente a retirar 22 millones de vehículos de las calles. Sin embargo, esa ganancia no es automática. Depende de la región elegida y de la matriz energética que la alimenta.

En resumen, no se trata solo de reducir los equipos de las oficinas. El cambio hacia la nube verde abre otras discusiones en el sector de las TIC. Por ejemplo, la transición hacia energías más limpias, como la solar, la eólica y la hidráulica. También entran la reducción del desperdicio de materiales y la mejora de la logística inversa. Además, están las innovaciones en I+D para un uso más eficiente de los datos.

El camino hacia la nube verde parece una dirección sin retorno para el segmento. En un estudio de Accenture con CEOs de grandes empresas, más del 99% coincidió en un punto. Para ellos, la “sustentabilidad es un punto crítico para el éxito futuro de sus negocios”. Vea las cifras de aquel relevamiento:

– El 59% afirmó que pretendía implementar una política de bajo carbono y energía renovable;

– El 44% declaró la meta de llevar a cero las emisiones de su consumo de energía en la década siguiente;

Al fin y al cabo, esta es una prueba más. La TI está involucrada en acciones de alto valor en diferentes perspectivas empresariales.

Factores para la transición a la nube verde

Además, al elegir socios y proveedores, las empresas ya exigen criterios claros. Por lo tanto, pida evidencia y no promesas:

– Informe de emisiones del proveedor por servicio y por región, con metodología abierta;

– Fuentes de energía renovable contratadas, y no solo cuotas de compensación de carbono;

– Compromiso con una infraestructura más eficiente. Esto incluye PUE publicado, gestión del agua y certificación ambiental de los edificios;

– Calculadora de carbono integrada al panel de costos, con dato auditable para el informe ESG;

¿Cuáles son las ventajas de la nube verde?

Por eso, existen beneficios concretos en esta transición. Vea algunos de ellos:

– Ahorro de insumos – En los últimos años, Brasil convivió con fuerte variación en la tarifa de energía. Hoy es un insumo necesario para cualquier organización. Por lo tanto, optimizar ese consumo reduce el costo directo.

– Promoción de la eficiencia energética – Las cargas migran a data centers con escala y refrigeración optimizadas. Además, el proveedor consolida o apaga la capacidad ociosa de forma automática. Como resultado, el consumo por transacción cae frente al entorno tradicional.

– Más eficiencia de costos – IaaS y SaaS (software as a service) permiten contratar solo lo necesario. Además, el rightsizing elimina instancias sobredimensionadas. En la práctica, varias unidades de negocio comparten la misma infraestructura y la misma ganancia ambiental.

Del medio ambiente al negocio

– Reducción de daños ambientales – Cada servidor encendido sin uso representa energía desperdiciada. Por eso, apagar entornos ociosos es una ganancia ambiental y financiera. Además, la región elegida cambia el resultado. Cuanto mayor sea la porción renovable de la matriz local, menor será la emisión asociada.

– Inspiración para los empleados – Muchas personas prefieren trabajar en empresas alineadas con sus valores. La sustentabilidad pesa cada vez más en esa elección. Así, ese cuidado ayuda a atraer y retener talento técnico.

– Fidelización de clientes – En muchos contratos, el compliance ambiental ya es un requisito de proveedor. Por eso, conviene medir, reducir y publicar el dato en informes de sustentabilidad. Como resultado, la empresa responde a una due diligence sin improvisar.

La transición hacia la nube verde dejó de ser tendencia y se volvió requisito contractual. ¿Qué logra medir hoy su negocio?

Del mismo modo, hable con un especialista en nube de Inove Solutions. Entienda cómo conectamos eficiencia de costos y reducción de emisiones en la misma agenda.